Medical face masks

De carteras
a mascarillas

La crisis del coronavirus nos ha recordado la importancia de producir localmente. En estrecha colaboración con el hospital Reinier de Graaf de Delft, la empresa de máquinas herramientas Madern y nuestro taller Made in Holland de Vlaardingen hemos desarrollado nuevas herramientas para transformar nuestra línea de producción. Juntos estamos realizando 10.000 mascarillas por semana con el objetivo de proteger a los sanitarios.

Como tantas personas, a mediados de marzo vimos el mundo pararse. Mientras los sanitarios trabajaban incesantemente, la mayoría de nuestros proveedores se encontró con plantas de producción vacías y máquinas inactivas. Entonces decidimos poner a disposición la experiencia que hemos adquirido a lo largo de más de 10 años de producción local.

Junto con el equipo de Madern y numerosos voluntarios, el hospital Reinier de Graaf ya había empezado a realizar mascarillas para hacer frente a las necesidades de sus sanitarios, pero le resultaba difícil satisfacer la enorme demanda: producir cerca de casa no es tan fácil.


“La creatividad y la colaboración hacen la producción local no solo posible, sino también muy impactante.”


Los de Secrid siempre hemos favorecido una producción local por sus grandes ventajas en términos de calidad, condiciones laborales y estándares medioambientales. Tras haber producido más de 10 años aquí en Holanda, teníamos las competencias y las empresas asociadas necesarias para poder ayudar al hospital. Así que convertimos rápidamente nuestras herramientas para la producción de carteras en herramientas para la producción de mascarillas y conseguimos acelerar considerablemente la producción.

La primera herramienta para la producción de mascarillas se realizó en un solo día y desde entonces la probamos con la ayuda de peritos médicos. Finalmente, la forma de “filtro de café” resultó ser la más segura y eficaz con los materiales proporcionados por el hospital.

Secrid brandstore - Meent 2 Rotterdam

Cada mascarilla es controlada con mucho cuidado y empaquetada por separado por el hospital Reinier de Graaf. Solo tras haber estado en una cuarentena especial durante 72 horas para eliminar cualquier virus o bacteria, estas mascarillas pueden ser utilizadas por los sanitarios.

En un mes de duro trabajo hemos conseguido desarrollar las herramientas necesarias y aumentar la producción. Mientras tanto, tras haber realizado unos cambios en los sitios de trabajo, todo el personal del taller Made in Holland volvió manos a la obra: las máquinas están de nuevo en marcha y los materiales para producir muchas otras mascarillas están a punto de llegar.

Nuestro objetivo es probar que la creatividad y la colaboración pueden hacer la producción local no solo posible, sino también muy impactante. Es nuestra pequeña contribución en honor de todos los que están haciendo la diferencia para la sociedad.

Reinier de Graaf medical staff wearing the face masks.

Muchas gracias a todas las maravillosas personas que han hecho posible este proyecto: